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Bienvenido a Ventana -Miami, donde documento mis hallazgos en materia de restaurantes, estilo de vida, viajes  y tendencias .

Soy periodista de origen colombiano, graduada en comunicación social en la Pontificia Universidad Javeriana, en Bogotá.  Fui reportera del periódico El Tiempo, en Colombia, y en  el Nuevo Herald, en Miami,  cubrí las secciones de moda, salud,  diseño interior, restaurantes y negocios.  Ese trabajo me ha inspirado a crear este blog para no perder la costumbre de buscar lo nuevo y lo diferente y mirar  a través de una ventana por la que no solo se divisa Miami, sino donde quiera que voy.

Espero que disfruten de la vista!

 

Ivonne Gómez

Noche de cata en Sanlúcar

Noche de cata en Sanlúcar

Después de pasar un día de excursión en barco por el río Guadalquivir, con su respectiva parada en el Parque Natural de Doñana, seguida de una tarde de tapas, jerez y manzanilla en los barcitos de Salúcar de Barrameda, España, tomamos un breve un breve reposo en el hotel Los Helechos, una casa señorial del siglo XIX,  en pleno centro de la ciudad, donde nos hospedamos, para así prepararnos para la siguiente experiencia.

 Ya había oscurecido, cuando emprendimos nuestra caminata por las de las calles empedradas que nos llevaron a la esquina en la que se cruzan las calles Rubiños y San Salvador, donde, sin muchas pretensiones, un letrero anuncia la Taberna der Guerrita.

En punto a las 9 p.m., para cumplir nuestra cita,  nos esperaba Armando Guerra, hijo del propietario del lugar, quien condujo a nuestro grupo de 8 viajeros de visita por Andalucía, hasta un moderno salón de cata con múltiples mesas blancas, no sin antes atravesar la tradicional taberna decorada con viejos carteles de toros y animada por las voces de los clientes en un concurrido bar.

En un salón privado, ya estaban alineadas en cada puesto de la mesa las 10 copas  para vertir la selección de jereces, manzanilla, amontillados, garnacha y vinos de Ribera del Duero.

Guerra, master en enología y viticultura de la Universidad Politécnica de Madrid, quien pertenece a la tercera generación de los Guerrita, ha convertido esta taberna familiar en un lugar de peregrinación de los amantes de los vinos de la zona , donde estableció la Sacristía del Marco de Jerez, desde el 2008, una sala de catas dedicada al conocimiento y al disfrute de vinos. La bodega de la enoteca cuenta con más de 150 referencias de los mejores vinos de Jerez de Andalucía sumado a un programa de catas que varía cada estación. Los residentes de la ciudad lo recomiendan con el mejor bar de vinos tradicionales.

Durante casi dos horas, a cada copa que se servía, Guerra le daba la vuelta y  la olía con expertos ademanes y, al tiempo, nos invitaba  a descubrir en las nuestras esos bouquets y sabores escondidos, motivados por sus descripciones de bordes azulados, sabores de barrica, a frutas, salados o dulces, a notar la persistencia de cada uno, mientras probábamos de cada copa y tomábamos apuntes en nuestras libretas.

Al final, elegimos el vino de nuestra predilección para acompañar los platos humeantes que salían de la cocina de Mercedes Monje, la madre de Arnando Guerra, donde las creaciones se basan en los ingredientes de cada estación. El pan tostado con sal aceite y orégano, las rodajitas de solomillo con salsa, el pescaito y las acedías fritos , los boquerones en aceite y las huevas de bacalao, un poco fuertes para mi gusto, adobadas con vinagre de jerez y cebolla. No faltaron las croquetas y la experiencia concluyó con el pudin casero de  frutas.  Vino bien además, una copa de Pacharan, ese licor rojizo elaborado en Navarra,  que se obtiene de la maceración de las endrinas en un alcohol azucarado y anisado, para concluir la noche en Sanlúcar.

El enólogo Armando Guerra durante una sesión de cata de vinos en la Taberna der Guerrita

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Tacology, de la informalidad del mercado mexicano

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Un bocado del Mercado San Miguel en Miami

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